La leyenda de la lucha libre profesional Hulk Hogan, cuyo nombre real era Terry Gene Bollea, falleció el 24 de julio de 2025 a los 71 años.
Hogan murió en su casa en Clearwater, Florida, en la madrugada, pocas semanas después de haberse sometido a una importante cirugía de cuello.

La causa del fallecimiento fue confirmada como paro cardíaco. En mayo de 2025, Hogan se sometió a una discectomía cervical anterior de cuatro niveles con fusión, un procedimiento espinal serio para tratar problemas crónicos de cuello causados por años de lucha. Aunque su esposa, Sky Daily, había asegurado a los fans que su corazón estaba fuerte y que se estaba recuperando bien, todo indica que surgieron complicaciones posteriores a la operación. Se reporta que sufrió una reacción adversa relacionada con la cirugía, lo cual pudo haber influido en su paro cardíaco repentino.
La noticia de su fallecimiento sacudió al mundo de la lucha libre. Conocido por su carisma, frases icónicas y su presencia imponente en el ring de la WWE durante las décadas de 1980 y 1990, Hogan era un nombre familiar y una figura central de la cultura pop. Luchadores, celebridades y fans de todo el mundo inundaron las redes sociales con homenajes, recordándolo como uno de los mejores luchadores de todos los tiempos.
Aunque el paro cardíaco fue la causa directa, es probable que el estrés físico derivado de su reciente cirugía haya contribuido al desenlace fatal. La muerte de Hulk Hogan marca el fin de una era y deja un legado que va mucho más allá del deporte que ayudó a definir.
Hulk Hogan fue uno de los superestrellas más icónicos de la WWE, alcanzando la fama en los años 80 como el rostro de la compañía. Conocido por su carisma, su personaje de "Hulkamania" y su estilo poderoso sobre el ring, encabezó múltiples ediciones de WrestleMania y ganó seis Campeonatos de la WWE. Sus rivalidades con André el Gigante, Randy Savage y The Ultimate Warrior definieron una época. Más tarde se unió a WCW, donde formó la legendaria facción nWo. Su regreso a la WWE a principios de los 2000 consolidó aún más su legado. El impacto de Hogan trascendió la lucha libre, convirtiéndolo en un ícono global de la cultura pop y miembro del Salón de la Fama del entretenimiento deportivo.