Luis Suárez estuvo involucrado en un incidente controvertido tras la derrota de Inter Miami por 3-0 ante Seattle Sounders en la final de la Leagues Cup 2025, disputada en el Lumen Field.
Al sonar el silbato final, las tensiones escalaron hacia una trifulca en el campo que involucró a jugadores y miembros del cuerpo técnico de ambos equipos. Suárez, visiblemente frustrado, agarró agresivamente por el cuello al joven mediocampista de Seattle, Obed Vargas, de 20 años, lo que encendió la pelea.

Durante el caos, Suárez fue captado por las cámaras en una acalorada discusión con un miembro del staff de Seattle Sounders, identificado como el director de seguridad Gene Ramírez. Posteriormente, en las imágenes difundidas en redes sociales y emitidas en televisión, se pudo ver a Suárez aparentemente escupiendo hacia el rostro del miembro del personal. El portero de Inter Miami, Óscar Ustari, intervino para separar a Suárez y al trabajador, contribuyendo a calmar la situación.
La pelea también involucró a otros futbolistas, como Sergio Busquets, de Inter Miami, quien golpeó a un jugador de Seattle, y Maxi Falcón, que se enzarzó en forcejeos intentando contener a varios jugadores. A pesar de la trifulca, más tarde se vio a algunos futbolistas, incluyendo a Suárez y Vargas, dándose la mano y abrazándose.
El entrenador de Seattle Sounders, Brian Schmetzer, lamentó que el incidente empañara el excelente desempeño de su equipo. Por su parte, el técnico de Inter Miami, Javier Mascherano, calificó el comportamiento como inaceptable, aunque sugirió que pudo haber habido provocación.
Suárez tiene un historial de controversias en el terreno de juego, incluido el recordado incidente de la mordida en el Mundial de 2014. Este episodio de escupitajo probablemente será revisado por los comités disciplinarios de la MLS y la CONCACAF para una posible sanción.